WHATSAPP Y CONTROLES PARENTALES

WHATSAPP Y CONTROLES PARENTALES

WhatsApp está desplegando controles parentales opcionales para adolescentes. La novedad, recogida por WWWhatsnew el 1 de octubre, permite a las familias gestionar ajustes de privacidad y determinadas funciones de la aplicación. El límite es claro: esta supervisión no da acceso al contenido de los mensajes personales ni permite escuchar las llamadas, que mantienen el cifrado de extremo a extremo.

QUÉ PUEDEN SUPERVISAR LAS FAMILIAS

La ayuda oficial explica que los padres o tutores pueden recibir avisos sobre actividades como añadir contactos, crear un grupo o unirse a él. También pueden conocer cambios en la cuenta y seleccionar ajustes de privacidad. Así, obtienen información sobre el uso de la aplicación sin acceder a las conversaciones.

Las herramientas incluyen opciones para gestionar los Estados, los Canales y Meta AI. En los Estados, es posible ajustar tanto quién ve las publicaciones del adolescente como de quién puede verlas. Para los Canales, se puede permitir el acceso general, limitarlo a los aprobados por los padres o impedirlo, además de restringir la creación de nuevos canales.

En Meta AI hay dos niveles: el estándar, activado por defecto y orientado a contenidos para mayores de 13 años, y uno limitado que restringe más los temas de conversación. WhatsApp advierte de que cambiar los ajustes de Canales no modifica los que el adolescente ya seguía o había creado.

ACTIVACIÓN CONJUNTA Y DESPLIEGUE GRADUAL

Según las instrucciones oficiales, estos controles están dirigidos a adolescentes de 13 a 17 años y requieren un padre o tutor mayor de edad. Ambas partes deben aceptar la vinculación de sus cuentas. La configuración incluye verificar que el adulto es mayor de edad y crear un PIN parental de seis cifras para proteger el acceso a los ajustes.

La función necesita una versión actualizada de WhatsApp para Android o iPhone. Su distribución es gradual, de modo que puede no aparecer todavía en todas las regiones. Además, los controles no son un requisito obligatorio para que un adolescente utilice la aplicación.

El artículo plantea una cuestión importante: su alcance dependerá de que las familias decidan activarlos. Como valoración práctica, pueden facilitar el acompañamiento digital, pero no garantizan por sí solos que desaparezcan todos los riesgos. Su utilidad está en ofrecer ajustes y avisos que ayuden a conversar sobre contactos, grupos y contenidos, manteniendo la privacidad de la comunicación personal.