Hay usuarios que ponen el grito en el cielo cuando un fabricante lanza un nuevo «teléfono franquicia» sin que haya pasado al menos un año desde el anterior. En esa tesitura está ahora mismo Sony con el Xperia Z2 que viene a reemplazar al Z1 que ya vimos en Septiembre del año pasado, a la vez que ofrecen el Z1 Compact como gama alta de pantalla más pequeña.
El caso es que, aunque a algunos propietarios del Z1 no les entusiasme dejar de tener «el último» tan pronto (que, dicho sea de paso, tampoco es que les afecte en demasía, su teléfono seguirá funcionando igual), hay varios puntos en que la gama Xperia necesitaba ponerse el día. Hablamos sobre todo de dimensiones, peso y cámara, a la vez que se actualizan «las tripas» del dispositivo. ¿Es suficiente para que Sony Xperia Z2 sea competitivo respecto al resto de gama alta del mercado? Acompáñanos en este análisis en el que lo vamos a intentar descifrar.
Especificaciones técnicas del Sony Xperia Z2
Sony Xperia Z2, especificaciones
Dimensiones físicas
146,8 x 73,3 x 8,2 milímetros, 163 gramos
Pantalla
IPS LCD de 5,2 pulgadas
Resolución
1920 x 1080 píxeles (424 ppp)
Procesador
Qualcomm Snapdragon 801 quad-core a 2.3 GHz
Procesador gráfico
Adreno 330
RAM
3 GB
Memoria
16 GB, con microSD
Versión software
Android 4.4.2
Conectividad
LTE, NFC
Puertos de expansión
MicroUSB
Cámaras
20.1 megapíxeles, Flash LED (frontal de 2.1 MP)
Batería
3200 mAh (no extraíble)
Precio
El precio oficial es de 689 euros.
Para una comparativa de especificaciones recomiendo pasar por esta que hicieron en Xataka Android, en general lo que vemos es una puesta al día seria del Z1 con un adelgazamiento interesante y con las últimas versiones de SoC Qualcomm y sistema operativo.
Diseño o afinando la línea Xperia
En el estado actual del mercado si algo le faltaba a la gama Xperia era mejorar en el tamaño del franquicia a la par que mantenía sus señas de identidad, a saber: una estética con identidad propia – y que a mi al menos me gusta bastante – la tecnología de la cámara que han traído de las compactas Sony y que presentan como uno de sus grandes ventajas y, no menos importante la resistencia al agua y al polvo que incorporan desde el Xperia Z.
La buena noticia para Sony es que en diseño siguen en su línea sobresaliente y la estética sigue siendo un punto fuerte del Z2. Desde el botón de encendido al lateral cuyo centro es de metal pasando por la trasera de cristal o el led de notificaciones, el nuevo Xperia luce fenomenal con detalles cuidados y una sensación de gama alta en cada uno de ellos. Diría más, tiene hasta un tacto diferente, mientras que otras marcas apuestan por una superficie que pasa hasta desapercibida mientras que las líneas rectas del Z2 producen un efecto de
Donde no hay tan buenas noticias es en el tamaño del dispositivo. Es patente la mejora respecto al Z1 e incluso en grosor han conseguido estar bastante contenidos, pero comparados con el resto del mercado tenemos un dispositivo demasiado largo para una pantalla de 5.2 pulgadas. Con ese tamaño de pantalla encontramos móviles significativamente más compactos (sobre todo el G2 de LG y elS5 de Samsung), mientras que en un tamaño cercano al del Z2 también tenemos propuestas de pantalla mucho mayores, como es el caso de Note 3.
La culpa la tiene el exceso de marco. Vale que para algunos esto tampoco es un problema y hasta lo defienden apuntando a mayor superficie para sujetar (esto lo comparto en un tablet, no en un móvil) y que pasado un tiempo te olvidas (sobre todo si eres de teléfono grande), pero en el lineal de las tiendas queda peor que sus competidores.
En todo caso es difícil no perdonarle esta asignatura al Z2 porque el resto del diseño está donde se espera que esté Sony: materiales de primera sin sacrificar tecnología, solidez al tacto y una estética y lenguajes de diseño propios. Ah, y ese punto que tanto me gusta de ofrecer un botón dedicado a la cámara.
Para coronar el dispositivo cabe recordar que cada vez pide menos sacrificios en su apuesta por la resistencia al agua y al polvo. Si hace tiempo en Sony exigían un tapón para la salida de auricular, este ya queda descubierto mientras se mantiene la posibilidad de que se moje o se sumerja a poca profundidad.
Una pantalla con muchos adjetivos
«Pantalla Triluminos Full HD de 5,2 pulgadas con motor de imagen X-Reality para móviles» es como Sony nos informa de que está trayendo a móvil la tecnología de imagen de la matriz. Sea como fuere, se trata un paso adelante que ya vimos en el Z1 Compact. El avanzar hacia tecnología IPS le ha sentado muy bien a la gama.
¿Qué significa de cara al uso del teléfono? Lo que nos hemos encontrado es una pantalla sobresaliente, con una fidelidad de color, brillo, contraste y ángulos de visión de primera línea. Quizás muestre un poco saturados los colores – y aquí no nos encontramos tantas opciones para personalizar la experiencia como por ejemplo pasa en la gama Galaxy, aunque sí deja tocar el balance de blancos – en una tendencia que cada vez vemos más en todo Sony y que no nos gusta. Mientras Samsung está haciendo el camino contrario, de pantallas que tienden a saturar más a una imagen más real, los japoneses parece que se están dejando un poco llevar por esa tendencia tan odiosa de «llamar la atención a primera vista» que produce el contrastar y saturar de más.
En todo caso es algo leve que no debe desmerecer la pantalla del Z2. De hecho es un gran placer disfrutar del consumo de vídeo y fotografía con el Z2, que tanto con el brillo máximo como con opciones medias ofrece una muy buena experiencia.
Donde no llega al sobresaliente es en exteriores con el sol cayendo a tope. Aquí es el único punto donde encuentro que no se ha avanzado respecto al Z1, incluso diría que está un pelín por detrás. Por supuesto leer, ver webs y gestionar correo es factible a pleno sol con la pantalla del z2, pero algunos ángulos se ven penalizados y con imágenes no se comporta tan bien en ese contexto, lo que entorpece algunos casos de uso como el de navegador en el coche o el tirar fotografías (y es que el Z2 es muy de llevar a la playa y aprovechar allí).
El balance por tanto, en lo que a la pantalla se refiere, es de notable alto.
Hablemos de rendimiento y autonomía, sobre todo de autonomía
Analizando teléfonos de gama alta a día de hoy uno tiene la tentación de pasar del tema del rendimiento con rapidez: un terminal con este micro Qualcomm, con tres gigas de RAM y con un Android 4.4 que ha mejorado su optimización sencillamente va más que fluido y tiene una potencia de sobra para cualquier tarea que le solicitemos.
Anotar en todo caso que la versión del 801 de Qualcomm es la misma que tiene el One M8 de HTC pero no que la del S5 de Samsung, que corre a 2.5 Ghz por los 2.3 del de Sony. En cuanto a la memoria, otro punto positivo para el Xperia Z2 al contar con microSD para quien los 16 gigas de interna no sean suficientes.
Otro punto que merece más atención es la autonomía, donde el Z2 tenía el reto de eliminar esa sombra que se cernía sobre la gama Xperia como consumidora tenaz de batería… y sale bastante bien parado. Los 3200 mAh son una mochila más que suficiente para el consumo de este terminal e incluso usuarios muy intensivos (y servidor lo es), pueden alargar perfectamente la autonomía hasta un día completo.
Aquí siempre podemos discutir sobre usos – que si notificaciones, que si brillo, que si bluetooth todo el rato con pulseras o relojes, que si tal o cual aplicación voraz – pero al menos mi experiencia tras más de una semana con el Z2 como primer teléfono es que Sony entra en la liga de los que consiguen pasar de un día de autonomía con solvencia.
Adicionalmente añaden el modo Stamina, que no es tan potente como los «ultra» de la competencia pero nos debería ayudar a alargar algo la autonomía del dispositivo.
El Z2 suena fenomenal
Hay un punto que casi nunca cubrimos bien en los análisis, quizás por ese complejo de «no tener oído», que es el del audio en los smartphones. De hecho pronto tendremos una comparativa en condiciones en Xataka, pero mientras no podíamos dejar de resaltar un aspecto en el que de nuevo Sony pone en juego una de sus ventajas y es la de tener una división de audio muy potente dentro de la compañía.
Y la experiencia con el Z2 ha sido de notable alto en este aspecto. De hecho merece la pena destacar – aquí ha sido de inestimable ayuda la labor de mi compañero Juan Carlos López – su capacidad a la hora de reproducir las frecuencias medias (en especial la voz humana), y su respuesta en graves y agudos más que decente. El nivel de presión sonora máximo que es posible alcanzar con el Z2 no es el mayor de la categoría, pero aún así muy buena nota global.
Sony y su búsqueda del trono en la fotografía móvil
Llevamos casi un año preguntándonos quién va a ganar la convergencia entre fotografía y móvil, casi tanto cuánto tardará Sony en encontrar los mejores resultados dado que en foto está en un excelente nivel y fabrica los sensores que llevan casi todos los gamas alta, algunos de los cuáles podían presumir mejores resultados que la propia Sony.
El Z2 no nos va a dar respuestas definitivas a estas preguntas, pero sí alguna que otra pista: Sony sigue avanzando paso a paso, sin grandes saltos que evidencien una superioridad aplastante, pero sin pausa.
Empezamos por las características, en las que no hay mucha novedad respecto al Z1. Lente tipo G de 20.1 Mpx y un sensor de un tamaño considerable, 1 / 2.3″, que sólo es superado por el del Lumia 1020, aunque es justo reconocer que Nokia paga el precio de poner «joroba» a su teléfono y Sony no. En apertura máxima estamos en f/2.0, lo que debería redundar en mayor capacidad de captar luz en condiciones en las que esta escasea.
En la parte software tenemos un interfaz razonablemente sencilla si nuestra idea es el «apuntar y disparar» sin más pretensiones y que se complica un poco cuando nos vamos a la parte «Manual». De hecho se trata de un falso manual, puesto que no podremos controlar los parámetros de la exposición a nuestro gusto, sino más bien que podremos seleccionar a priori los modos escenas en lugar de que lo haga automáticamente el dispositivo.
Da la sensación de que Sony no acaba de resolverse entre las dos filosofías que compiten, la de que en móvil todo lo que sea añadir complejidad es negativo y lo mejor es que el dispositivo resuelva las situaciones y la de que es deseable darle opciones a los expertos. En la primera el Z2 puede presumir de un muy buen comportamiento, en lo segundo todavía está muy lejos de conseguirlo (algo que añadido a la ausencia de ficheros RAW le deja por detrás de lo que ofrece Nokia).
También hay que destacar que los 20.1 megapíxeles están reservados sólo a ese mal llamado manual (en 4:3, para 16:9 nos quedamos en 15.5 Mpx) y no en el automático, que es donde jugarán – apuesto – la mayoría de usuarios (en ese el teléfono «tira» la de 20 Mpx pero luego sólo ofrece la de 8 tras procesarla).
Pero vamos a lo que más nos importa que es al rendimiento de la cámara, punto en el que las noticias son… bastante buenas. Bien en el rango dinámico para resolver situaciones con mucho contraste (esas típicas en que tenemos zonas con mucha luz y otras con sombras), buena fidelidad de color y una captura de detalles que no veía desde que probé el 1020.
En la mayoría de las ocasiones el modo automático hace un buen trabajo reconociendo la escena y exponiendo en función de ella. En algo que era crítico en la gama Xperia observamos una mejora sensible en el procesado de las imágenes, el ruido que mete cuando hay poca luz es «razonable» – entendiendo el contexto de cámara móvil y según la dificultad de la escena – y un enfoque automático rápido y preciso la mayor parte de las veces.
En los contras de la cámara encontramos que no es tan rápido enfocando como otros competidores – aquí servidor ha utilizado unos días el S5 y lo ve un poco por encima – pero cabe recordar al botón físico que en parte compensa este defecto.